¡Creían que había desaparecido! El misterio del canguro arborícola que regresó de la extinción
¿Puede un animal ser declarado extinto y, más de 90 años después, volver a aparecer como si nada? Aunque suene a guion de película, esta es la historia real del canguro arborícola de Wondiwoi, un mamífero que ha desafiado a la ciencia y la historia para reaparecer de la forma más insólita.
Durante casi un siglo, el mundo creyó que este peculiar animal, parecido a un oso en su apariencia, había desaparecido para siempre. El único rastro que quedaba de él era un ejemplar embalsamado, recolectado en 1928, que dormía el sueño de los justos en el Museo de Historia Natural de Londres. La ciencia lo había dado por perdido, y su hábitat, los remotos bosques montañosos de Papúa Occidental, parecía ocultar un secreto irrecuperable.
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El canguro arborícola de Wondiwoi pertenece al grupo de los marsupiales, lo que significa que, al igual que sus primos, los canguros, lleva a sus crías en una bolsa. Sin embargo, a diferencia de ellos, su vida transcurre en las alturas de los árboles, donde se alimenta de materia vegetal.
La foto que lo cambió todo
La historia de este «fantasma» de los bosques tuvo un giro inesperado en 2018. El naturalista británico Michael Smith, mientras investigaba en una zona casi inexplorada de la cordillera de Wondiwoi, logró algo que nadie había conseguido antes: tomar las primeras fotografías de un ejemplar vivo. Un instante fugaz capturado por una cámara que rompió con casi un siglo de silencio y confirmó que, a pesar de las probabilidades, el Wondiwoi seguía ahí, en las profundidades de un terreno tan difícil que incluso los cazadores locales rara vez se atreven a incursionar.

¿Qué otros secretos ocultan los bosques?
El redescubrimiento de esta especie, que hoy está catalogada en peligro crítico, ha generado una enorme esperanza en el mundo de la conservación. No solo por la supervivencia del Wondiwoi, sino por la posibilidad de que otros animales, considerados extintos, también estén esperando a ser encontrados en los rincones más inexplorados del planeta.
Como dice la experta Lisa Dabek, coeditora de una monografía sobre los canguros arborícolas: «¿Qué otras observaciones novedosas hay en los bosques nubosos de Nueva Guinea?». Esta es una pregunta que nos invita a reflexionar sobre lo mucho que aún desconocemos del mundo natural y el papel crucial de la conservación para proteger a estas especies que, como el canguro de Wondiwoi, nos recuerdan que la vida siempre encuentra la forma de perseverar.

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