El día que la Tierra atraviesa por un particular equilibrio y ocurre el 22 de septiembre
Este 22 de septiembre de 2025, el reloj de la Tierra se sincroniza de una manera particular, marcando un evento astronómico que pasa casi desapercibido en el bullicio de nuestra vida cotidiana: el equinoccio. Mientras en el hemisferio norte la naturaleza se viste de ocres y el aire se vuelve más fresco, anunciando la llegada del otoño, en el hemisferio sur la vida florece con una explosión de color, dando la bienvenida a la primavera.
Pero, ¿qué es exactamente un equinoccio y por qué tiene un nombre tan peculiar? La palabra equinoccio proviene del latín aequinoctium, una combinación de aequus (igual) y nox (noche). Literalmente, significa “noche igual”, haciendo referencia a que, en este día, la duración del día y la noche es casi la misma en todo el planeta. Es un momento de perfecto equilibrio cósmico, donde la Tierra se posiciona de una manera única con respecto al Sol.
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La danza de la Tierra y el Sol
Para entender el equinoccio, debemos considerar la inclinación del eje de rotación de la Tierra. Nuestro planeta no gira de forma perfectamente vertical en su órbita alrededor del Sol, sino que está inclinado unos 23.5 grados. Esta inclinación es la responsable de las estaciones. A lo largo del año, la cantidad de luz solar que recibe cada hemisferio cambia.
Durante el solsticio de verano (en junio en el hemisferio norte), el Polo Norte se inclina hacia el Sol, lo que resulta en los días más largos del año. Seis meses después, en el solsticio de invierno (en diciembre), el Polo Norte se inclina lejos del Sol, dándonos los días más cortos.

El equinoccio es el punto medio entre estos extremos. El 22 de septiembre, la Tierra alcanza un punto en su órbita donde su eje no se inclina ni hacia el Sol ni lejos de él. La luz solar incide directamente sobre el ecuador, distribuyendo la iluminación de manera casi uniforme en ambos hemisferios.
Este fenómeno es la razón por la que en el hemisferio norte el otoño comienza con el equinoccio. La cantidad de luz solar disminuye gradualmente, provocando que las hojas de los árboles cambien de color y caigan, un proceso fascinante que se activa por la menor cantidad de horas de sol. Por el contrario, en el hemisferio sur, el equinoccio marca el inicio de la primavera, cuando las horas de luz aumentan y la naturaleza despierta.
Mitos, rituales y curiosidades del equinoccio
A lo largo de la historia, el equinoccio ha sido un momento de gran importancia para diversas culturas. Civilizaciones antiguas, dependientes de los ciclos agrícolas, observaban el cielo para determinar los mejores momentos para sembrar y cosechar. Estructuras monumentales como Stonehenge en Inglaterra y las pirámides de Chichén Itzá en México están alineadas con precisión para marcar estos eventos astronómicos.
En Chichén Itzá, el equinoccio de primavera y otoño crea un impresionante efecto visual: una sombra serpenteante que desciende por la escalinata de la pirámide de Kukulcán, simbolizando el descenso del dios serpiente.

Más allá de la astronomía y la historia, el equinoccio ha inspirado innumerables leyendas y rituales. Para algunas tradiciones paganas y espirituales, es un momento de equilibrio y reflexión, una oportunidad para honrar el cambio de estación y meditar sobre el balance en la propia vida. Es un recordatorio de que, incluso en el vasto universo, la armonía y el cambio son constantes.

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