¿Sabías que una oleada global está cerrando las puertas al matrimonio infantil? La lucha por los derechos de la niñez
La reciente decisión de Bolivia de prohibir sin excepciones el matrimonio con menores de 18 años ha encendido un nuevo faro de esperanza en la lucha global por los derechos de la niñez. Este hito legislativo, que califica a estas uniones como un acto de violencia, no es un evento aislado, sino la pieza más reciente en un mosaico de cambios legales que están redefiniendo lo que significa la infancia en el siglo XXI. A lo largo de los últimos años, un número creciente de naciones está adoptando una postura de cero tolerancia frente a una práctica que afecta desproporcionadamente los derechos, la salud y el futuro de las niñas.
La edad legal para casarse en los 18 años se está consolidando como el estándar global. Sin embargo, el verdadero giro histórico está en la eliminación de las excepciones legales que, por años, funcionaron como «puertas traseras» para estas uniones, permitiendo el matrimonio de menores con consentimiento de los padres, aprobación judicial o bajo pretextos religiosos. Hoy, el péndulo de la justicia se inclina de manera firme hacia la protección total de la adolescencia.
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El Mapamundi de la Prohibición: Avances Continentales
El impulso reformador ha resonado en todos los continentes, demostrando que la protección de la infancia es una causa que trasciende fronteras culturales y geográficas:
América Latina y el Caribe: Una Región a la Vanguardia
Latinoamérica se ha convertido en una de las regiones más activas en esta materia. Con 13 países aboliendo las excepciones legales a finales de 2023, la tendencia es clara. Colombia, por ejemplo, puso fin en 2024 a un vacío legal de 137 años que dejaba a miles de menores vulnerables, especialmente en comunidades indígenas y en situación de pobreza. Perú se unió a la lista en 2023, y el movimiento culmina por ahora con la decisión de Bolivia en 2025. Incluso Guatemala había dado un paso crucial en 2017 al eliminar las autorizaciones judiciales para estas uniones.
África: Sentencias Históricas y Leyes Firmes
En África, la acción no solo ha sido legislativa. En Tanzania (2016), la Corte Superior declaró inconstitucional el matrimonio de menores de 18 años, una sentencia impulsada por grupos activistas que marcó un precedente. Por su parte, Gambia (2016) y Malaui (2015) han prohibido la práctica, imponiendo penas severas a quienes incumplan la ley. Más recientemente, Sierra Leona (2024) aprobó una ley clave para proteger a las niñas en un país con altas tasas de matrimonios tempranos.
Europa y Asia: Cerrando Todas las Grietas Legales
El cambio también ha alcanzado a Europa, donde países como Portugal (2024) prohibieron todas las uniones de menores de 18, cerrando las últimas lagunas. De manera similar, Inglaterra y Gales (2023) eliminaron las excepciones basadas en el consentimiento paterno. En Asia, Kuwait (2024) elevó la edad legal de 15 a 18 años sin excepciones, y en Indonesia (2019), la edad mínima para las niñas se elevó de 16 a 19 años.
La Complejidad Detrás de la Ley: ¿Por qué persiste la práctica?
A pesar de estos notables avances legislativos, el matrimonio infantil es una práctica compleja que persiste en muchos rincones del mundo. Organizaciones como UNICEF y UNESCO señalan que las leyes son solo una parte de la solución. El verdadero desafío radica en abordar los factores sociales y económicos que perpetúan esta costumbre:
- La Pobreza como Motor: En la mayoría de los casos, la pobreza extrema es el principal impulsor. Las familias ven el matrimonio como una forma de reducir la carga económica o, irónicamente, de asegurar una supuesta seguridad financiera a corto plazo para sus hijas. En tiempos de crisis o desastres naturales, el matrimonio se percibe como una forma de «proteger» a las niñas de la violencia, lo que perpetúa un ciclo de pobreza y limitación de oportunidades.

- La Desigualdad de Género: La práctica está profundamente arraigada en la desigualdad y la visión de que las niñas son consideradas, en algunos contextos, como una propiedad o mercancía intercambiable. Esta creencia limita su acceso a la educación, priorizando el matrimonio y la maternidad sobre su desarrollo personal y profesional.
- Normas Sociales y Tradiciones: La presión social y las costumbres ancestrales también juegan un papel crucial. El miedo al daño a la reputación familiar si las jóvenes permanecen solteras o la simple aceptación de que es una «vía deseable» para su futuro, mantienen viva la práctica.
🔮 El Camino por Delante
La ola de reformas legislativas, con el ejemplo de Bolivia a la cabeza, es un paso fundamental e irrefutable. Sin embargo, para lograr la erradicación global del matrimonio infantil, el foco debe pasar de la norma a la transformación social. Esto implica invertir en la educación de las niñas, empoderar a las comunidades para que cuestionen las normas de género y, sobre todo, combatir la pobreza extrema que convierte el futuro de una niña en una transacción económica.
El 11 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Niña, una fecha proclamada por la ONU en 2012 con el objetivo de dar apoyo a todas las niñas del mundo en defensa de sus derechos, así como concienciar a la población sobre los desafíos que tienen que superar en muchas ocasiones solo por su género.
La curiosidad que hoy despierta esta nota nos invita a preguntarnos: ¿Estamos listos como sociedad global para asegurar que cada menor de 18 años, sin excepción, tenga el derecho inalienable a ser solo eso, un niño o una niña?
Esta nota destaca el importante avance de las leyes en varios países. ¿Le gustaría que investigue más a fondo las razones específicas de la persistencia del matrimonio infantil en alguna de las regiones mencionadas, como América Latina, para entender mejor los desafíos de su aplicación?

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