Casos sin resolver: El enigma de Susan Powell y la tragedia familiar que conmocionó a Estados Unidos
Hace dieciséis años, el 6 de diciembre de 2009, la vida de Susan Marie Powell, una joven madre de West Valley City, Utah, se esfumó en circunstancias tan inquietantes como trágicas. Lo que comenzó como un simple reporte de persona desaparecida se convirtió rápidamente en un escalofriante drama familiar que acaparó la atención mediática en Estados Unidos y culminó en un doble asesinato-suicidio que selló, macabramente, la verdad más probable del caso, aunque el cuerpo de Susan nunca fue hallado.
Susan, nacida el 16 de octubre de 1981, y su esposo, Joshua Powell, tenían dos hijos pequeños, Charles Joshua y Braden Timothy, y una vida aparentemente normal en un suburbio de Salt Lake City. Ella trabajaba en Wells Fargo Investments y él tenía un título en negocios. Sin embargo, la fachada se agrietaba con una profunda discordia matrimonial, marcada por tensiones religiosas, problemas financieros de Joshua (quien se declaró en bancarrota en 2007) y, quizás lo más perturbador, la obsesión sexual y el acoso de su suegro, Steven Powell, hacia Susan.
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Un Matrimonio Marcado por la Tensión y el Miedo
Las anotaciones de Susan en su diario y sus correos electrónicos revelaron un matrimonio en crisis. Amigos y familiares destacaron el comportamiento «extremadamente controlador» de Joshua y su negativa a romper el contacto con su padre, Steven, a pesar de sus inapropiadas insinuaciones hacia Susan, un acoso que Steven incluso grababa. En julio de 2008, Susan grabó un video sobre daños a la propiedad que atribuía a Joshua y, premonitoriamente, escribió un testamento secreto con la declaración: «Si muero, puede que no sea un accidente, aunque lo parezca».

Esa mañana del 6 de diciembre de 2009, Susan, Charles y Braden asistieron a misa. Un vecino la vio por última vez alrededor de las 5:00 p.m. Luego, el silencio.
La Sospechosa «Acampada» Nocturna
La alarma se activó el 7 de diciembre, cuando los niños no fueron a la guardería y Susan no se presentó a trabajar. La policía irrumpió en la casa y, aunque no encontró a nadie, sí notó dos ventiladores apuntando a un lugar húmedo en un sofá. La cartera, el bolso y el móvil de Susan estaban en la casa o en el único vehículo familiar.

Joshua regresó esa tarde con los niños, alegando que había dejado a Susan durmiendo y que se había llevado a sus hijos de campamento a Simpson Springs, en el oeste de Utah, después de medianoche. Esta explicación resultó sospechosa. No había avisado a su trabajo, y la policía, al investigar el lugar de acampada, no encontró ninguna prueba que respaldara su historia. El viaje nocturno con niños pequeños, solo unas horas antes de su jornada laboral, simplemente no tenía sentido.
Indicios de Violencia y Seguros Millonarios
Los investigadores encontraron rastros de sangre de Susan en el suelo de la casa, una carta escrita por ella en la que expresaba temor por su vida y, significativamente, pólizas de seguro de vida a nombre de Susan por valor de 1.5 millones de dólares. Las acciones de Joshua en los días posteriores no hicieron más que incrementar las sospechas: liquidó las cuentas de jubilación de Susan, canceló sus citas médicas y retiró a los niños de la guardería. Además, se supo que había hablado con compañeros de trabajo sobre cómo esconder un cuerpo en un pozo de mina abandonado en el desierto.

Los niños, las únicas otras personas presentes, también dieron declaraciones perturbadoras:
- Charles, el mayor, inicialmente confirmó el campamento, pero luego le dijo a un maestro que su madre «había muerto».
- Braden hizo un dibujo de una furgoneta y le dijo a su cuidador que «mamá estaba en el maletero».
Joshua fue nombrado «persona de interés» en la investigación y se volvió cada vez menos cooperativo, contratando un abogado.
El Horrible Desenlace y el Cierre del Círculo
En septiembre de 2011, la custodia temporal de Charles y Braden fue otorgada a los padres de Susan, Charles y Judy Cox, después de que Steven Powell fuera arrestado por voyeurismo y pornografía infantil (hallando 4.500 imágenes de Susan tomadas sin su conocimiento).
El clímax de la tragedia llegó el 5 de febrero de 2012. Una trabajadora social llegó a la casa de Joshua para una visita supervisada con los niños, pero Joshua le impidió la entrada. En cuestión de minutos, la casa explotó. Joshua Powell se había suicidado junto a sus dos hijos, en lo que las autoridades confirmaron como un doble asesinato-suicidio planificado. La causa oficial de la muerte fue intoxicación por monóxido de carbono, aunque los niños presentaban importantes lesiones en la cabeza y el cuello, causadas presumiblemente por un hacha hallada cerca del cuerpo de Joshua.

Menos de un año después, en febrero de 2013, Michael Powell, hermano de Joshua, también se suicidó. Había estado bajo sospecha de haber ayudado a Joshua a deshacerse del cuerpo de Susan, especialmente después de que un perro rastreador indicara la presencia de un cuerpo humano en descomposición en el maletero de su coche, que vendió a un desguace poco después de la desaparición.
Un Caso Cerrado, un Misterio Abierto
El 21 de mayo de 2013, la policía de West Valley City cerró su investigación, declarando su creencia de que Joshua Powell había asesinado a su esposa Susan y que su hermano Michael le había ayudado a ocultar el cuerpo.
Aunque el caso penal se cerró, la ausencia de Susan sigue siendo una herida abierta. Sus hijos y su esposo están enterrados, y el cuerpo de Steven Powell (fallecido en 2018) fue incinerado. Charles y Braden descansan en el Cementerio Woodbine, donde también hay un monumento a su madre.

Susan Powell sigue siendo legalmente una persona desaparecida, pero para la justicia y la opinión pública, el destino más probable fue un homicidio a manos de su esposo, un hombre que se llevó consigo las vidas de sus hijos y la ubicación de su esposa, dejando tras de sí solo un escalofriante rastro de abuso, obsesión y violencia. A día de hoy, el caso de Susan Powell sigue siendo sinónimo de una tragedia que demostró cuán oscura puede ser la verdad oculta tras las puertas de un hogar.

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