¿Existieron los Reyes Magos?: entre el cuento para niños, la leyenda y la verdadera historia
La imagen es icónica: tres figuras coronadas, montadas sobre camellos, siguiendo una estrella fulgurante a través del desierto para entregar oro, incienso y mirra. Sin embargo, si abrimos el libro de la historia y lo comparamos con el relato bíblico, descubrimos que casi todo lo que creemos saber sobre los Reyes Magos es una fascinante construcción cultural que tomó más de mil años en perfeccionarse.
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Ni eran tres, ni eran reyes
Lo primero que sorprende al investigar el origen de estos personajes es la brevedad de su mención histórica. El único registro aparece en el Evangelio de Mateo, donde nunca se les llama «reyes». El término original usado es magoi (magos), una palabra que en la antigüedad no se refería a quienes hacían trucos, sino a una casta de sacerdotes, astrólogos y sabios persas expertos en la interpretación de los astros.
¿Eran tres? La Biblia no especifica el número. La tradición fijó la cifra en tres simplemente porque fueron tres los regalos entregados. De hecho, en las primeras comunidades cristianas de Oriente, se creía que eran doce, mientras que algunas pinturas en catacumbas romanas muestran solo a dos.

La evolución de una imagen
Quizás el dato más curioso es la transformación étnica de los Magos. Durante los primeros 1,300 años de la cristiandad, los tres eran representados como hombres blancos de origen persa. No fue sino hasta el siglo XV, durante el Renacimiento, cuando la Iglesia y los artistas decidieron que cada rey representara un continente conocido: Europa (Melchor), Asia (Gaspar) y África (Baltasar).

Esta decisión no fue solo estética, sino geopolítica y comercial. El auge del comercio con el África subsahariana y el deseo de proyectar un cristianismo universal llevaron a los pintores a incluir a un monarca negro, convirtiendo a Baltasar en un símbolo de la diversidad del mundo conocido en aquella época.

Ciencia tras la estrella y reliquias en Alemania
La astronomía moderna ha intentado dar respuesta al fenómeno de la Estrella de Belén. Lejos de ser un objeto mágico, los científicos apuntan a que pudo tratarse de una conjunción planetaria entre Júpiter y Saturno ocurrida alrededor del año 7 a. C., un evento tan brillante que habría captado la atención de cualquier sabio de Oriente.
Pero, ¿qué pasó con ellos tras su visita? Si viajas a la Catedral de Colonia, en Alemania, encontrarás un impresionante relicario de oro y piedras preciosas que, según la tradición, contiene los huesos de los tres Magos. Estas reliquias, que pasaron por Constantinopla y Milán antes de ser un botín de guerra en el siglo XII, fueron el motor que impulsó la construcción de una de las catedrales góticas más grandes del mundo.

El cuarto Rey que nunca llegó
Existe una historia menos conocida que añade una capa de humanidad al mito: la de Artabán, el cuarto Rey Mago. Según el relato popularizado en el siglo XIX, este sabio también vio la estrella y partió con tres joyas preciosas (zafiro, rubí y perla) para el Mesías.
Sin embargo, Artabán nunca llegó a Belén. En su camino, se detuvo repetidamente para ayudar a los necesitados: salvó a un moribundo, rescató a un niño de los soldados de Herodes y liberó a una joven esclava, agotando sus tesoros en el proceso. Tras 33 años de búsqueda, encontró a Jesús en el momento de la crucifixión. La leyenda cuenta que, antes de morir, escuchó una voz celestial que le aseguró que, al ayudar a los pobres, en realidad le había entregado sus regalos a Él.

Significado de los presentes
| Regalo | Destinatario | Simbolismo |
| Oro | Rey | Reconocimiento de su realeza terrenal. |
| Incienso | Dios | Utilizado en templos para la divinidad. |
| Mirra | Hombre | Resina para embalsamar; premonición de su muerte. |

Desde el origen de la Rosca de Reyes en las fiestas romanas hasta la identidad de los sabios de Oriente, la historia de los Reyes Magos es un recordatorio de cómo la humanidad mezcla la fe, la observación del cielo y el arte para crear tradiciones que, a pesar de los siglos, siguen encendiendo la curiosidad de grandes y chicos cada 6 de enero.

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