Tras la Pista del Crimen Perfecto: El Enigmático Caso del Cuerpo sin Cabeza de Norfolk
El 27 de agosto de 1974, un macabro hallazgo sacudió la tranquilidad de Norfolk, Inglaterra. En un campo de Cockley Cley, cerca de Swaffham, el joven Andrew Head descubrió el cuerpo decapitado de una mujer. Este caso, que desde entonces ha permanecido sin resolver, se ha convertido en uno de los misterios más persistentes del condado, conocido simplemente como el «Caso del Cuerpo sin Cabeza de Norfolk». A pesar de las intensas investigaciones a lo largo de las décadas, la identidad de la víctima y las circunstancias de su muerte siguen siendo un enigma.
El cuerpo, en avanzado estado de descomposición, fue encontrado envuelto en una lámina de plástico con la marca «National Cash Registers». La mujer, que se estima tenía entre 23 y 35 años, medía entre 1,53 y 1,57 metros y se cree que falleció en la primera o segunda semana de agosto de 1974. Su cabeza nunca fue encontrada.
Te puede interesar: Érica Soriano: 15 años de un caso sin cuerpo

El análisis forense inicial reveló detalles inquietantes: sus manos y piernas estaban atadas, y solo vestía un camisón rosa de Marks & Spencer. Junto al cuerpo, se encontró un trozo de cuerda de cuatro cabos, una composición inusual que sugirió su uso en maquinaria agrícola. La policía rastreó su origen hasta Dundee, Escocia, pero las empresas que la producían ya habían cesado sus operaciones.
Investigaciones y Avances Tecnológicos
La investigación original, que se extendió de 1974 a 1975, fue masiva. La policía interrogó a 15,000 personas, tomó 700 declaraciones y realizó 6,750 encuestas puerta a puerta, pero no logró identificar a la víctima. Sin embargo, en 2008, el caso fue reabierto bajo la operación Monton, y se exhumó el cuerpo para realizar nuevas pruebas con tecnología moderna.
Las pruebas de ADN no arrojaron coincidencias en las bases de datos. No obstante, los análisis isotópicos de huesos, cabello y uñas ofrecieron una pista crucial sobre los orígenes de la mujer. Los resultados indicaron que probablemente era de Europa Central, con un origen potencial en Dinamarca, Alemania, Austria o el norte de Italia. El análisis forense también determinó que era diestra, que probablemente había dado a luz y que su dieta incluía una cantidad significativa de pescado y cangrejos.
La Teoría de «La Duquesa»
Una de las teorías más sólidas de la policía, surgida a raíz de una llamada en 2008, vincula a la víctima con una mujer conocida como «La Duquesa». Se cree que esta mujer era una prostituta que trabajaba en los muelles de Great Yarmouth a mediados de 1974 y que desapareció repentinamente. «La Duquesa», de entre 20 y 30 años, era supuestamente de origen danés y solía viajar entre East Anglia y Dinamarca en ferry.
Sus clientes eran principalmente camioneros, y en ocasiones los acompañaba en sus rutas. Aunque no se pudo confirmar que «La Duquesa» fuera la víctima, la teoría se alinea con el origen europeo central de la mujer y su posible conexión con una vida itinerante. La policía ha seguido explorando esta línea, aunque la falta de registros contemporáneos ha dificultado la confirmación de su identidad.
A pesar de los múltiples llamamientos al público y de su aparición en programas de televisión como Crimewatch, el misterio del cuerpo sin cabeza de Norfolk persiste. La identidad de la mujer permanece sin nombre y su asesino nunca ha sido llevado ante la justicia. El caso continúa siendo una prueba de la tenacidad de la policía y un doloroso recordatorio de un crimen que, a casi 50 años de distancia, sigue esperando una respuesta.

Deja un comentario