El día en que la naturaleza se impuso: María, un huracán que reescribió la historia del Caribe
Un 16 de septiembre, pero de 2017, la historia del Caribe se partió en dos. Un ciclón tropical, al que los meteorólogos habían bautizado como María, tocaba tierra en Puerto Rico. No era un huracán cualquiera. A su paso, dejaba una estela de destrucción sin precedentes, un eco que aún hoy resuena en las islas del noreste caribeño.
Antes de llegar a Puerto Rico, María ya había sembrado el terror. Había cruzado Dominica como un huracán de categoría 5, algo nunca antes registrado para la isla. Su potencia era descomunal, con vientos que alcanzaron los 280 km/h. La exuberante vegetación de la isla quedó prácticamente erradicada, la infraestructura, irreconocible. Luego, golpeó a Guadalupe y Martinica, dejando inundaciones y destrozos.
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Pero fue en Puerto Rico donde el huracán mostró su faceta más devastadora. A pesar de haberse debilitado ligeramente, tocó la isla como un huracán de categoría 4, desatando una crisis humanitaria. Los daños en la red eléctrica fueron de tal magnitud que miles de hogares y negocios se quedaron a oscuras durante casi un año. Las comunicaciones colapsaron, y la falta de recursos y las inundaciones se convirtieron en el día a día para una población que luchaba por sobrevivir.
Si bien las cifras oficiales de muertes reportadas en un inicio en Puerto Rico fueron de 64, varios estudios posteriores revisaron drásticamente ese número. La cifra oficial, finalmente establecida en 2,975 muertes, reveló la magnitud de la tragedia, atribuyendo la discrepancia a la falta de un sistema adecuado para certificar las muertes durante un desastre de tal magnitud.

Con pérdidas estimadas en más de 92 mil millones de dólares, el huracán María se convirtió en el tercer ciclón tropical más costoso del mundo. Sin embargo, más allá de los números, su paso dejó una lección dolorosa: la vulnerabilidad de las comunidades ante la fuerza implacable de la naturaleza. Y con esto, una pregunta permanece en el aire: ¿estamos verdaderamente preparados para enfrentar el próximo desafío que nos presente el clima?

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