¿Sabías que la paella más grande del mundo se cocinó en Madrid y alimentó a 110.000 personas?
En el año 2001, el barrio madrileño de Moratalaz fue testigo de una proeza culinaria sin precedentes. El cocinero valenciano Antonio Galbis, reconocido por su habilidad para preparar paellas gigantes, superó su propio récord y se alzó con el título Guinness a la paella más grande de la historia.
Para lograr esta hazaña, se montó una paellera de 21,5 metros de diámetro, una auténtica mole de acero que se transportó en piezas y se soldó en el lugar. Un equipo de 80 cocineros fue el encargado de manejar las dimensiones colosales de esta preparación.
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Pero, ¿cuánto se necesita para alimentar a una población similar a la de una ciudad pequeña? Los números son asombrosos:
- 6.000 kg de arroz: equivalente al peso de un elefante adulto.
- 12.500 kg de carne: casi el doble que el arroz.
- 5.500 kg de verdura: el peso de una camioneta de reparto.
- 1.100 litros de aceite: la cantidad necesaria para llenar un auto pequeño.
- 30 toneladas de leña: una montaña de madera para encender el fuego.
Esta paella no solo fue un espectáculo visual y gastronómico, sino que también demostró la capacidad de la cocina para unir a las personas en torno a un plato tan arraigado en la cultura española. Un plato de origen humilde, que nació en los campos valencianos, se convirtió en un símbolo de celebración y, en este caso, en un récord mundial.

¿De dónde viene la paella?
Detrás de este plato monumental existe una historia mucho más sencilla y humilde. La paella, tal como la conocemos hoy, nació en los campos de Valencia. Era un plato que los campesinos cocinaban al aire libre, aprovechando los ingredientes que tenían a mano: arroz, conejo, caracoles y verduras de la zona.
Con el tiempo, su popularidad trascendió las fronteras de los campos, dando lugar a innumerables variaciones que se adaptan a los gustos y a los productos de cada región, desde la paella de marisco hasta la paella mixta. A pesar de todas estas adaptaciones, la esencia de un plato compartido y preparado con dedicación sigue intacta.
Como muestra de su importancia global, este plato tiene su propio día internacional: el 20 de septiembre. ¿Sabías que esta fecha no fue elegida al azar? Se eligió para que coincidiera con la siega del arroz, su ingrediente principal, en un homenaje que parte del propio Ayuntamiento de Valencia y otras entidades locales para celebrar un plato que ha conquistado el mundo.

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